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sábado, 30 de junio de 2012

Yo voto por López Obrador

Por Miguel Angel Aguilar Mancera

Andrés Manuel López Obrador no es el mejor candidato, ni siquiera es un tipo que merezca medianamente contender por la presidencia. Pero es el que necesitamos.

Anular el voto es una tontería, porque cada voto nulo favorece al que va a la cabeza; es decir, votar nulo equivale a votar por el PRI. Votar por Enrique Peña Nieto es volver al pasado de corrupción, autoritarismo y miseria, un discurso que está muy desgastado pero que, lamentablemente, es verdad.

Votar por Josefina Vázquez Mota, además de que es darle ventaja al PRI -ya que según las encuestas AMLO es el único que podría derrotar a EPN-, representa más de lo mismo: de un sistema que gritó a los cuatro vientos que habría democracia y México cambiaría; está bien que no son enchiladas, pero 12 años han sido suficientes para ver la inoperancia de Acción Nacional.

Aunque Gabriel Quadri me parece el más inteligente de los cuatro, votar por él, y por ende por Nueva Alianza, es dejar que el partido de Elba Esther Gordillo siga "mamando del presupuesto" -visto en un tuit-. Para estas alturas, me parece que el PANAL conservará el registro y GQT deberá estar más que satisfecho por conseguir el 2% de los sufragios.

En lo personal, y lo he dicho, no simpatizo con ningún partido. Todos me parecen basura. Sin embargo, es el sistema que tenemos, y por lo pronto hay que hacer la mejor elección, aún cuando los cuatro candidatos representen figuras sumamente débiles. La consigna es votar por el mejor, o el "menos peor", según se le quiera ver.

Recientemente el llamado voto útil ha sido motivo de discusiones -algunas veces acaloradas- acerca de si los panistas deben votar por AMLO para que Enrique Peña Nieto no gane. El voto útil sólo sirve cuando el propósito es que alguien no gane, lo demás son niñerías. Por ejemplo: votar por AMLO para que no regrese el PRI, o votar por EPN para que el locopopulistacomunistahugochávez de López Obrador no gane. En todo caso, ambos escenarios involucran a la gente que piensa votar por Josefina, que, por lo reflejado en las encuestas -que si bien están infladas sirven como termómetro electoral-, tienen muy pocas posibilidades de ganar.

Sí, yo votaré por AMLO. No por que sea el mejor, ni por que sea el redentor que el pueblo de México esperaba. Votaré por él porque estoy convencido de que los cuatro, es el único que, en base a argumentos sólidos -como su gabinete, pro ejemplo- me ha convencido de decantarme por su proyecto de nación.

No pretendo convencer a los panistas de que voten por López Obrador, pero sí les comento que la única manera de detener el regreso del PRI -tan despreciado por ellos como el locopopulistacomunistahugochávez AMLO- es votar por el tabasqueño. 

Al final de cuentas, mañana la contienda está entre dos: Peña Nieto o López Obrador.

Sostengo que no hay que votar por alguien por cómo es y mucho menos por el partido al que pertenece, sino por sus propuestas. Yo no votaré por AMLO por ser del PRD ni por ostentarse como el candidato de izquierda -que, convencido estoy, dista mucho de serlo- sino porque sencillamente sus propuestas son mucho más convenientes para el país que las de los demás.

Cada quien votará por quien desee, a menos, claro, que haya vendido su voto por quinientos pesos y una despensa. El sufragio es libre y secreto y como ya dije, no los puedo convencer de votar por el Peje. Sólo les recuerdo qué representa votar nulo y cómo se puede detener al PRI. Piensen si quieren más de lo mismo o regresar con los dinosaurios.

Esperemos el lunes despertar y que todo esté en calma.

jueves, 7 de junio de 2012

La tibieza del azul celeste.

Por Fernanda Sánchez

15 años sin un título parecen ser pocos para Billy Álvarez, y no parecen representarle una inquietud a corto plazo sobre el  equipo, vende jugadores importantes como Emmanuel Villa y uno esperaría que el delantero que venga sea mejor, es decir, con un nivel superior que venga a solventar los problemas de la delantera que Villa no pudo. El suplente natural por momento y por resultados sería Aldo De Nigris.
La directiva tendría que haber presionado hasta el cansancio para llevarse al delantero regio en el draft, no hubo negociación y Cruz Azul, aún con todo su dinero se fue con las manos vacías del draft. Una verdadera vergüenza. No sé qué pretende Billy, desaparecer a este equipo es lo único que me viene a la mente, no puede ser que eche por la borda lo que su padre construyó, ha pisoteado a este equipo y lo ha llevado a los capítulos más vergonzosos, como aquella descalificación en la mesa por alineación indebida de un jugador con problemas de dopaje. Es de verdad una falta de responsabilidad y compromiso hacia un equipo y una gran afición. 
Esa afición que ha aguantado estoica las tempestades pero que se cansa de esperar, de ilusionarse, de creer a ciegas y alimentarse con las migajas que le regalan. Que se le gane al América, qué bien, da gusto, pero no es suficiente, eso no hace una temporada cuando llevas 15 años esperando a que llegue el lunes en el que salgas a trabajar o a la escuela a gritarle a todo mundo que se logró el objetivo, que se logró el campeonato, que tu equipo está en lo más alto, que es el que mejor juega, que simplemente fue el mejor del torneo. 
Yo no sé qué clase de aficionado sea Billy, que teniendo en sus manos muchas de las decisiones para hacer que este equipo mejore no las ejecuta y en cambio hace cosas que el equipo no necesita, como traer a Omar Bravo, por ejemplo. Está claro que de aquel gigante de los 70 ya no queda nada, que su historia ha sido pisoteada y que su popularidad va en picada porque a la directiva le vale su afición, no escucha, no atiende y no comprende que la gente está hábida de un golpe en la liga que lo catapulte de nuevo al plano más grande, al más importante, al más deseado:  ser campeón. 

Andrés, el que sale debiendo cada vez.


Por Fernanda Sánchez
Fue el primer debate, fue Tercer Grado, es su intolerancia y su incapacidad de escuchar para generar un diálogo. No se vale Andrés Manuel. De balde la supervivencia en 6 años de  mandato como “presidente legítimo”. 

Uno supondría que tras enfrentar un proceso electoral fallido en el 2006 con el resultado adverso, llegaría a 2012 con un cassette nuevo, sin telarañas. Al menos sin resentimientos, porque... estamos en la era de la república amorosa, o ¿no?. No, ni república amorosa ni cassette nuevo. Mismo discurso, misma estrategia, que ya no sé hasta que punto sea estrategia; ayer 6 de Junio de 2012, volvió a manifestar desconocimiento hacia la institución que vigila el proceso electoral en desarrollo. Sigue siendo el mismo, el hombre que ya argumenta un fraude electoral y que muy probablemente ya esté planeando qué hacer el 2 de Julio si el resultado vuelve a ser adverso.

No lo ví con voluntad de escuchar, cayó fácilmente en el pobre juego de Televisa y sus panelistas que se mostraron huraños y displicentes a ejercer la profesión que varios ostentan: el periodismo; esa profesión cada vez más denigrada por personajes como Carlos Loret, que siendo un economista egresado del ITAM, se da el lujo de auto nombrarse “periodista”. Y ahí estuvo “El peje” que se deslindó de ser lagarto, pero que sus raíces emanan del PRI, del viejo PRI, que se jactó de respetar a Javier Sicilia, que payaseó de más y aseveró que no votar por él sería un masoquismo colectivo. 
¿Masoquismo? el que se está aplicando él, su participación ayer en el programa Tercer Grado, dejó muchísimas más dudas, que certezas y claro más ideales que realidades. Qué pena, Andrés Manuel. Tuvo la oportunidad de meterse en “casa ajena” y mandar un mensaje fuerte y contundente al electorado, pudo llamar a ejercer ciudadanía votando, y me quedé esperando esa retórica capaz de convencerme de otorgarle mi voto. Es más, ni siquiera ví algo que lo hiciera merecedor de mi voto. De verdad, impactante la pobreza reflejada en Tercer Grado, un programa televisivo de debate político, de dudosa manufactura, con un séquito de “perrodistas” exceptuando a Denise Maerker, y todavía peor un candidato a la presidencia de la república enfrascado en el pasado, con una medianía impresionante y demostrando que termina comprobando que lo que le choca, le checa. Criticó a Televisa por “sentirse dueños de la verdad” pero claro, el candidato de una paupérrima izquierda, trató de vendernos como verdaderas sus encuestas, sus datos y sus números. 
Sigo esperando la mejor versión de Andrés Manuel y espero por el bien de la elección, que aparezca en estos últimos días de campaña. 

lunes, 4 de junio de 2012

De chepinos y cosas peores (creo)

Por José Pablo Salas

Para Josefina Vázquez Mota todo salió mejor de lo esperado en su visita a la “Ibero”. La famosa Ibero, esa universidad de gente fascista, intolerante, acarreada, porra, maleducada, equivocada e imperfecta. El nuevo ágora de los jóvenes. Un manifestódromo de ladrillos rojos y cafeterías de primer mundo. O al menos eso dice Chepina que en toda su carrera (pobrecilla) no las visitó. En fin, ya mejores reseñistas habrán hablado de su actuación frente a los estudiantes, de su disposición para continuar el diálogo, de sus cambios de humor drásticos, y de su irrefrenable necesidad de contar anécdotas personales para responder a preguntas directas. Ella no salió mal librada, sería mezquino por mi parte decir que le fue mal. Pero aún más mezquina me parece la actitud de algunos chepinos. Tan grises y bipolares como su candidata.

No hay que generalizar, el discurso de intolerancia no lo llevan en la sangre por ser panistas, pero parece que los chepinos, en su afán super-democrático, han decidido ejercer su libertad de expresión en bolita y de manera unívoca… Digamos que sólo escuchan lo que les agrada a sus oídos.

Durante la conferencia de Vázquez Mota hubo manifestaciones de desacuerdo y crítica hacia la candidata y su partido. Aunque no de la misma proporción que las protestas contra Peña Nieto, algunos estudiantes recriminaron la elevadísima cifra de muertos motivada por una guerra sin sentido contra el crimen organizado. Otro caso sonado fue el de la Guardería ABC. ¿La reacción de (permítanme acotar) varios estudiantes que se encontraban afuera del auditorio Sánchez Villaseñor? …¡Cállense!

¡Cállate! ¡Deja escuchar! ¡Sáquenla! ¡Ay ya plis en serio sáquenla! ¡Quiere llorar!... esto le gritaban a sus propios compañeros algunos seguidores de Josefina. No había necesidad de tales expresiones, son un sinsentido. Pero, al parecer, los chepinos no comparten esta opinión, ellos quieren hacer de su discurso el único válido.

Pues no compañeros, siento por esta vez no complaceros. Las voces que clamaban “¡Justicia ABC!” no se van a callar. No pueden seguir pretendiendo que no existen, o que las 60 mil víctimas por el narcotráfico no tienen voz; pues, en la tierra de Juan Rulfo, los muertos hablan más que los propios vivos. Tal vez no era el auditorio, ni el momento, ni la persona correcta a quien increpar. Pero estos actos desesperados hablan de lo hartos que están algunos sectores por el ostracismo y la impunidad en el que nos ha metido el PAN. Sí, hay estabilidad, sí no hay crisis, sí “México ya no es pobre, sólo es un país de pobres”. Sí, ¿de qué sirve?

La reacción de la candidata fue la adecuada. Aunque un poco forzada escuchó a los jóvenes, y aguantó estoicamente el pase de lista de los niños fallecidos en la tragedia de la guardería ABC. Quizá sus seguidores podrían aprender un poco de ella y detenerse a escuchar. Bajarse de la burbuja del miedo y la prepotencia y confrontar otras posturas. He ahí el ideal democrático, poder disentir y dialogar, nunca imponer. Pues si Chepina dice que construyamos juntos el México diferente, yo, con esos camaradas, no me subo al barco.

La mejor Josefina.

Por Fernanda Sánchez

La visita de Josefina Vázquez Mota a la Universidad Iberoamericana pintaba para ser uno de los capítulos más difíciles de la campaña de la abanderada panista y si bien es cierto que se enfrentó a duros reclamos, puedo decir que salió airosa, se plantó frente al alumnado y afrontó su "error" en aquella visita al ITAM, pidió disculpas y prosiguió conforme a lo que planeó. Habló de problemas sociales, corrupción, inseguridad, crimen organizado y por supuesto de sus rivales, con nombre y apellido.

Me parece importante que sea sensible ante el dolor de aquellos a quienes el crimen les ha destruido la vida pero debe encontrar un equilibrio entre la integración de anécdotas y los hechos en su discurso, hoy pretendió hacer que Gaby Cadena tuviera una participación en el Foro Buen Ciudadano Ibero y qué bueno que no se le permitió ya que todos queríamos ver a Josefina, a la candidata, a la diferente, a una mujer que afronta sus pifias y las asume para convertirlas en fortalezas, al menos yo, eso es lo que quiero de ella. No quiero ver a una mujer que se disculpa ante Sicilia o agacha la cabeza ante los reclamos por los niños muertos en la guardería ABC, es una pena, sí, pero Josefina no tiene porque cargar muertos que no le atañen. 

Hace bien en dejar claro que Molinar Horcasitas ya no está en su equipo de campaña, pero ahora tiene que demostrar con hechos por qué es diferente, qué la hace merecedora del voto y de qué esta hecha, hoy demostró que de los 4 candidatos que visitaron la Ibero, ella fue la mejor curtida, la más completa, la más serena; ¿Su reto? hacer que todo México lo vea. ¿En dónde? En el debate. 

Josefina, tienes 25 días. Déjate de historias y guerra sucia. Olvida los ataques, tú eres diferente. 


Josefina, puedes anotarte un triunfo

Por Miguel Angel Aguilar Mancera

(Josefina hablando con su Josefina interior)

Josefina: Al rato voy a la Ibero. Va a estar duro, creo, más con eso de que dije que no era perfecta en el ITAM.

Josefina interior: Tranquila, Pina, todo va a salir bien.

Josefina: Y además, de seguro los de #YoSoy132 van a salir con algo.

Josefina interior: Tranquila, nada va a pasar.

Josefina: ¿Y si me corren como a Peña Nieto? ¿Y si me gritan algo feo como a él?

Josefina interior: Que no. Tú tranquila, ve y haz lo que sabes hacer.

...

Josefina Vázquez Mota ya había cancelado su visita a la Ibero en una ocasión, entonces, argumentando cuestiones de agenda. La participación en el foro se pospuso para el 4 de junio -el día de hoy-. Después de lo sucedido casi un mes atrás con EPN, el ambiente era incierto. ¿Cómo iba a ser recibida? ¿Con abucheos o con aplausos?

Previo a la llegada de la señora Vázquez Mota al auditorio, y como con los demás candidatos -bueno, menos Gabriel Quadri-, se empezaba a divisar un panorama dividido en cuanto al alumnado. Estaban los que portaban playeras con la leyenda "yo sí soy perfecto, orgullosamente Ibero", flores y fotos de los 49 fallecidos en la tragedia de la guardería ABC en Sonora y demás leyendas. Y estaban también los que llevaban playeras y demás parafernalia de "Josefina diferente".

Vino la entrada. A AMLO le aplaudieron, Quadri -pues es Quadri- pasó sin pena ni gloria, EPN fue abucheado y repudiado y Josefina... Josefina fue recibida entre ovaciones y abucheos, sin embargo, los aplausos y gritos de apoyo opacaron a éstos últimos. Debo decir que me sorprendí. Elegí mal el lugar, pues parecía que me había sentado en la zona de chepinos. Es como ir al futbol, a un América-Guadalajara y sentarse con La Monumental siendo que uno -hipotéticamente- es fan de las Chivas. Los pelafustantes que tenía detrás mío gritaban, se paraban y aplaudían cada vez que JVM decía algo, por irrelevante que esto fuera. Y así se la pasaron las dos horas.

Aunque una mayoría había recibido bien a la candidata del PAN, no debe pasarse por alto aquellos que se manifestaron en contra de la señora que es diferente. Comenzó ofreciendo disculpas. Esto, según se le quiera ver, puede ser o bueno o malo. Bueno, porque habla de que Chepina esta orgullosa de su alma máter y está arrepentida y bla, bla, bla. Malo, porque, de cierto modo, deja ver que es probable que ella se sintiera intimidada (y es que después de correr a un candidato, no es para menos) y bla, bla, bla.

Saco de esta visita varias conclusiones.

Primero, Josefina es una persona que apela en demasía a sentimentalismos, muchas veces baratos y sin relevancia. Si ella trabajaba e iba a la escuela al mismo tiempo, o si era una lerda que en vez de ir a jugar dominó a la cafetería (chiste local) iba a despertar al guardia de donde trabajaba, o si su papá le dijo cuando era niña que si se perdía fuera con un policía... perdón, pero no es algo que me interese a la hora de elegir presidente. Vázquez Mota cayó, muchas veces, en alabar a la Ibero -sacrosanta institución-, a los jesuitas y a los jóvenes de la Ibero (o sea a mí y muchos más). Si Josefina fuera actriz o algo parecido, se la compro, y creo que sería magnífica, el problema es que, en cuanto a propuestas, dice poco o casi nada.

Parecía más un anecdotario de la propia candidata, que un foro cuyo objetivo es dar a conocer a la comunidad universitaria las propuestas.

Los chepinos -dícese de aquellos que apoyan a JVM- son intolerantes y, hasta cierto punto, violentos. Los mismos tipos que seguramente abuchearon a Peña Nieto, hoy impidieron que aquellos que no simpatizan con su candidata se expresaran. Cada vez que alguien gritaba alguna consigna contra JVM, los chepinos la callaban. Cada vez que alguien exponía lo de la ABC o los más de 50,000 muertos, los chepinos gritaban. Cada vez que alguien incomodaba a Chepina con algunos cuestionamiento, los chepinos fruncían el ceño. Expondría uno de mis conflictos con la derecha y sus simpatizantes, pero no es tema, no obstante, al menos a mí me queda claro que, en efecto, son reacios a aceptar algo que no vaya con lo que, muchas veces de manera dogmática, ellos piensan. Claro, siempre hay excepciones, y me da gusto.

Josefina no cambia dos cosas de su discurso que a mí me molestan: que es diferente y que es mujer. Después de muchos meses, me sigue sin quedar claro porqué es diferente, tal vez soy un retrasado mental o quizá la de Acción Nacional no ha sabido expresarse bien. Ya todos -todos- sabemos que es mujer, nos queda muy claro, y eso, a mi ver, no representa ni una ventaja ni desventaja. Todo esto sin mencionar que su discurso es gris. Otra cosa, si a algunos les molestan los spots de la señora, imagínense aventarse dos horas de spot, que por lapsos, parecía que era lo que ella pretendía hacer.

Al final, Josefina se puso una de esas playeras que les mencioné con anterioridad, creyendo que así obtendría el perdón de la Ibero; lo dejo a su consideración. Al final, también, gente de #YoSoy132 se acercó con ella y expusó el tema de la guardería ABC. Entre tanta parafernalia, obtengo algo: por lo menos Vázquez Mota no se rehusó al dialógo abierto y, además, dejó entrever un posible encuentro con el alumnado, no sé qué tanto lo haya dicho en serio.

Josefina salió entre gritos de "presidenta, presidenta" como lo hizo también López Obrador. Sólo que a la salida del auditorio, se encontró con gente que le gritaba "no más muertos" y demás consignas, algunos cargaban un ataúd y una corona de flores. La batalla de a ver quién se oía más, fue aumentando en intensidad conforme JVM se acercaba a la salida de la universidad.

Si hacemos un balance, a Chepina le fue mejor que a Quadri y mucho -pero mucho- mejor que a EPN. La señora sabe lo que hace, no puedo decir que no, y habrá muchos a quienes su discurso les parezca convincente y eso, es respetable. A mí no; así de fácil. 

Las cosas salieron OK para Chepina y podría anotarse un triunfo en una arena tan difícil como lo fue la Ibero para los cuatro presidenciables.

Por lo pronto, si la Ibero fuera termómetro electoral, hay buenas noticias para Josefina: vas en pelea con Andrés Manuel López Obrador.

...

Josefina: Creo que las cosas salieron bien, salvo los rijosos de #YoSoy132, el público de la Ibero me apoyó.

Josefina interior: ¿Ves? te dije que todo iba a salir bien. 

Josefina: Lo de la playera al final, creo que ahí me los gané.

Josefina interior: Bien jugado, bien jugado. Tus anécdotas, ¡caray!, qué buena idea.

Josefina: Así chance y remontamos al segundo.

Josefina interior: Eso es otra cosa, será complicado, pero por lo menos te gritaron "presidenta, presidenta" y no te corrieron como a EPN.


domingo, 3 de junio de 2012

Los anti EPN

Por Miguel Angel Aguilar Mancera

Hace seis años fue el peligro para México: si votabas por el Peje te iban a quitar tu casa, nos íbamos a hacer comunistas y se vendría una dura crisis económica para el país. Al final la oscura estrategia del PAN y la oligarquía, la Mafia del poder -en palabras del propio Andrés Manuel- resultó satisfactoria, ya que el tabasqueño perdió las elecciones. Por tan sólo 243,934 votos, pero perdió.

Fraude o magnífica estrategia o que el pueblo de México eligió bajo un excelso proceso democrático a Felipe del Sagrado Corazón de Jesús Calderón Hinojosa como Presidente. "Haiga sido como haiga sido" -Felipe Calderón dixit- les salió bien la maniobra. No querían que ganara el Peje y así fue.

Hoy está de moda ser anti EPN. Quién sabe quiénes lo hayan empezado. Los de la Ibero, el PAN, el Peje... no sé. Podrá Peña Nieto ser el candidato que puntea las encuestas, pero también es del que peor imagen tienen los ciudadanos.

Ya se llevó a cabo una marcha anti Peña Nieto. En La #MarchaYoSoy132 original -la del 23 de mayo- abundaban las pancartas y consignas en contra del susodicho -como aquella de "Soy bonita pero no pendeja. Anti PRI"- que, en algunos casos, también sirvió para que esta movilización fuera considerada como anti EPN. En las redes sociales también prospera un ambiente de animadversión hacia Enrique Peña Nieto.

La consigna, pues, es clara: evitar que EPN, y por ende el PRI, regresen a Los Pinos. Conscientes de lo que durantes 70 años representó el Revolucionario Institucional en México, los jóvenes y una parte considerable del grueso de la población, saben que el regreso equivaldría a un retroceso. Hay que alternar. Aunque el PAN ya tuvo 12 años de chance y ya vieron.

Peña Nieto lidera las encuestas, aunque detrás AMLO lo sigue a paso firme. Hay que recordar en 2006, López Obrador era la cabeza de los sondeos y al final un gris Felipe Calderón remontó en la contienda. Por más spots que haga el PRI donde presumen que su candidato lidera, según ellos, todas las encuestas, es inevitable notar que el tipo ha venido a la baja. Tal vez después de su desliz de la FIL, del multicitado "yo no soy la señora de la casa" o del 11-M en la Ibero.

Nunca antes en la historia de México había habido una marcha en contra de un candidato presidencia, pero tampoco una televisora había hecho un monstruo mediático de un presidenciable jamás.

El PAN por su parte ha pasado de atacar a AMLO en 2006 a atacar a Peña Nieto. Dicen que "Enrique, bombón, te quiero en mi colchón" no cumple. Los spots son ya más que conocidos, en éstos se ataca al candidato tricolor aduciendo que no cumplió algunos de los nosécuantos compromisos firmados ante notario cuando era gobernador del Edomex. ¿Se acuerdan de aquel bonito comericial donde una mano invisible acomodaba ladrillos y luego éstos colapsaban? ¿Aquél donde el Partido Acción Nacional decía que el Peje era un peligro para México? Bueno, lo mismo están haciendo ahora, sólo que en contra de Peña.

"Hay que evitar que llegue EPN, que regrese el PRI" parece gritar la sociedad mexicana, no puedo estar más de acuerdo. Se empieza a ver unión en la gente y, sobretodo, existe compatibilidad en el hecho de que nadie quiere a Enrique Peña Nieto como Presidente.

La pregunta es si los simpatizantes del PAN votarían por aquel tipo que, afirman, es un demagogo comunista loco y peligro para México y si los que apoyan a AMLO votarían por el partido que, sostienen, les robo la presidencia hace seis años. Todo con tal de que EPN no sea presidente.

sábado, 2 de junio de 2012

México, año cero


Por Francesc Messeguer Lavín


                                                                     México, año cero

                                                                                                                                     Los Once
Pierre Michon

Corre el segundo día del último mes de un año que nunca acabó; el fin del mundo no llegó; que como no llegó tampoco lo hizo el apocalipsis, y no se cumplieron las profecías mayas. El calendario, ese círculo de piedra, ese monolito de toneladas de peso adquirido por los años y la historia, y que por la consigna de lo apocalíptico que lo envuelve no se agotó; y, que con esto, el ciclo se vio interrumpido por la instauración de otro que, lejos de negar el pasado, hizo que se perdiera una barrera entre éste y el presente y el futuro, se vio interrumpido por algo que se presumía como un cambio verdadero. Y, en México, corre el año cero; que como digo, empezó el segundo día del último mes de un año que nunca se dio por terminado; año del génesis en el que se instauró el calendario del amor y de la moralidad, y en donde no se tuvo que probar fruto prohibido alguno, pues ése ya se había  probado hace mucho. Año en el que triunfó una revolución que se dio a partir de la repetición de esquemas criticados en donde hubo que cambiar para seguir de la misma manera y en donde se rescató a la filosofía pero se dio muerte a la Iglesia pues olía a muerto; y el cadáver dentro del templo, el cadáver de Cristo y el de Dios mutilados por el paso del calendario monolítico cerraban sus puertas mientras otros las abrían; y que en México, corre el año que empezó el segundo día de un mes que nunca acabó. Corre el año del rescate de fantasmas y de apoteosis de héroes ya olvidados y opacados por aquellos otros responsables de la expropiación petrolera y el Tratado de Libre Comercio; corre el año del viaje al pasado y de la instauración de lo anacrónicamente progresista. Y podrían ser los años mil ochocientos pero no lo son porque es el año cero que empezó un día frío y que cortó con lo establecido porque prometía una segunda oportunidad: una de tantas; y corría ese segundo día, ese frío día que ahora era el primero, y cada quien ocupaba su cargo con la consigna de efectuar el cambio prometido pero con el consuelo de que no pasaba nada si esto no se lograba. Pero que, de la misma forma, la gente lo aplaudía porque lo sabía como algo ya cumplido y lo festejaba; México era Roma y era Francia y era, en buena medida, su tercer imperio que recién empezaba pero que ya tenía héroes consagrados, todos ellos, en un mural, una pintura tan grande como los personajes que ilustraba; un mural que se encuentra ahora en la pared derecha, del segundo piso en lo que ahora se conoce como el Palacio de la República Amorosa y en donde alguna vez estuvo El hombre en el cruce de los caminos

***
     En las calles del Distrito Federal se grita la consigna: “El verdadero cambio llegó;” mientras se instaura el plantón vitalicio en Reforma y en 20 de noviembre. Héctor Bonilla y Jorge Arvizu y María Rojo, todos ellos tenían razón: es el momento de la alternativa ciudadana; sí, de la alternativa hipócrita, politizada, partidista, totalitaria; es el momento del gatopardo, del control de los medios y de la regeneración nacional. Apenas el día anterior había acabado una vieja era, la de lo blanco y de lo azul, la de los errores en la alternancia: la era de los usurpadores. Felipe Calderón Hinojosa, ahora ex Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, se enfrentaba a un demonio del pasado: le entregaba a Andrés Manuel López Obrador la banda presidencial, y él, Andrés Manuel, Bonaparte alzado, se consolidaba como el emperador de un México, no negro pero sí, moreno. Al momento de la entrega de la tan ansiada banda presidencial, el coro de la gente apabulla: “¡el pueblo va a salvar al pueblo!” México entero ruge con el triunfo de la República Amorosa, la verdadera república –o por lo menos eso dicen los libros oficiales editados a partir del año cero. Andrés Manuel se coloca la banda presidencial, se postra en el pódium,  acomoda los micrófonos a su estatura, no física pero sí política, de héroe de mil batallas, de líder moral y espiritual; golpea los micrófonos con la firme convicción de que lo que está apunto de decir no es otra cosa que un punto de partida, una referencia nueva y, sobre todo, una invitación al cambio: a la regeneración.
–Protesto –comienza Andrés Manuel con su mandato y recita el primer salmo de la nueva época– guardar y hacer guardar la Constitución Moral de la República Amorosa Mexicana y las leyes que de ella emanen, y desempeñar leal y patrióticamente el cargo del presidente de la República que el pueblo me ha conferido, mirando en todo por el bien y prosperidad de la Unión. Si no lo hiciere, que la nación me lo demande.
– ¡El pueblo va a salvar al pueblo! ¡El pueblo va a salvar al pueblo! –corea todo México.
– ¡Desde este momento queda establecida la nueva Constitución Política de México bajo el nombre de: Constitución Moral de la República Amorosa Mexicana!
– ¡El pueblo va a salvar al pueblo! ¡El pueblo va a salvar al pueblo!
–Hoy, comienza una nueva era en México: la era del amor. Es tiempo de paz y de respeto al prójimo de extender nuestra mano franca a todo aquel quiera ser partícipe de la vida republicana. ¡Pero de una vez advierto: todo aquel que quiera y pretenda seguir con el régimen establecido nos hará lo que el viento a Juárez y será tratado como enemigo del pueblo!
– ¡El pueblo va a salvar al pueblo! ¡El pueblo va a salvar al pueblo!
–Éste es el año cero; el año en el que volvemos a empezar: es el año en el que por fin haremos las cosas bien. Hoy estamos aquí, escribiendo una nueva página en la historia, rindiendo homenaje a nuestros grandes héroes y dejando en descubierto a nuestros grandes traidores: ¡No más de lo mismo! ¡No más PRI ni PAN! ¡No más PRI-AN!
– ¡El pueblo va a salvar al pueblo! ¡El pueblo va a salvar al pueblo!
Andrés Manuel es el nuevo Juárez: él ha vendido la idea de que es el justiciero que le quitará a los ricos y le dará a los pobres; que con esa política venida del líder de raíces humildes convence al pueblo; que el pueblo va a salvar al pueblo: que Andrés Manuel es Él, es el ungido, es Cristo. Calderón baja de la tribuna de San Lázaro, apenas termina la protesta de Andrés Manuel y en lo que parece un intento de aparentar calma y serenidad, trata de salir lo más rápido que puede: él es el pasado y quiere permanecer allí; mientras baja, Gerardo Fernández Noroña se mofa de él y de su administración.
– ¡Qué bueno que ya te vas, Felipe ‘del Sagrado Corazón de Jesús’ Calderón Hinojosa, qué bueno que ya te vas! ¡Ahora que te juzguen por los crímenes que cometiste!
(La escena era idéntica, lo único que la separaba era la fecha en el régimen: dos de octubre de 2011 en el Auditorio Nacional y año cero en San Lázaro, dos de diciembre de 2012: un año y dos meses fueron necesarios para que cuajara el cambio verdadero: para que triunfara el retorno imperial.)

Calderón, entonces, baja de la tribuna mientras lo aplauden González Morfín y  Poiré, y mientras lo abuchea Noroña y toda la delegación Gustavo A. Madero; y, ante todo esto, justo antes de encontrar la salida, Calderón se topa con Ebrard, quien por un momento amaga con darle la mano, pero que se pasa de largo indiferente: Calderón es parte del esquema viejo; y que como parte de la mafia que controlaba el país, era, entonces, considerado un enemigo. Calderón sale de San Lázaro y de la vida pública; Ebrard camina para colocarse atrás de Andrés Manuel como lo ha venido haciendo ya por años.
Andrés Manuel Cristo termina su discurso y baja de la tribuna: él por en medio y sus colaboradores por los lados; Marcelo Ebrard es su sombra. No hay lugar para entrevistas ni para los medios de comunicación: ésos ya pasaron a ser controlados por el estado: o la izquierda se confundió con la derecha o nunca fue muy diferente. Sale de San Lázaro: es la última vez que el congreso actuará en el México del año cero. Cristo llega al zócalo pero sin viacrucis; se dirige al centro de la plaza en donde lo espera un escenario y otro micrófono y otro salmo. El escenario es el siguiente: el mural; que tiene a sus doce apósteles y a su Cristo; que son seis por un lado, seis por el otro, y él, Andrés Manuel, en el centro; que el mural se compone por San Martí Batres, San Alejandro Encinas, San Gerardo Fernández Noroña, Santa Elena Poniatowska, Santa Bertha Luján,  San Bernardo Bátiz, Andrés Manuel Cristo Rey, Marcelo Ebrard, San René Bejarano, Santa Dolores Padierna, San René Drucker, San Miguel Ángel Mancera, San Ricardo Monreal y Don Porfirio Muñoz Ledo.
Cristo termina de predicar su salmo, el segundo en lo que va del segundo día del último mes de un año que no terminó: el año cero, y camina hasta el mástil de la bandera y hace que quiten la bandera del pasado y coloquen la del año cero: es verde, blanco y rojo, pero el escudo nacional se parece al de la bandera de Juárez: es el escudo de Morena; es como la bandera de los años mil ochocientos sólo que es la del año cero.

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Corre el año cero: el régimen se instauró, se expropió cuanto pudo: el Palacio de Bellas Artes es ahora el Palacio de la República Amorosa; el zócalo se lo regaló Cristo a los electricistas que ya tienen su empresa; que resucitó a los tres años, según las escrituras. A Carlos Slim le otorgaron la concesión de operar en televisión bajo el nombre de Regeneración TV; que Slim es dueño de los medios que controla la República Amorosa; que el canal de televisión es el único y propaga la cultura de la regeneración, del amor y nostalgia; que Slim y Cristo son dueños del país; que el país se fue a la chingada: Cristo dixit. La residencia Oficial de los Pinos, es ahora el Museo de la Mafia del Poder: el MUMAPO; que lo dirige Javier Sicilia que ya no es poeta; que como dejó de serlo en la vieja era, sólo escribía libros en contra del Calderonato; que pese a decir que las elecciones de julio de 2012 serían las de la ignominia, aceptó el cargo e institucionalizó su movimiento en una Comisión de la Verdad y que ahora no tiene trabajo ni a quién criticar porque la República Amorosa lo controla todo. Cristo Rey le dio muerte a la iglesia; que como Enrique VIII, él ahora controla lo que estaba bien y lo que estaba mal; que Cristo Rey cambió el himno nacional y en todo momento niega que se ha convertido en todo lo que había luchado por combatir: y eso porque nunca ha querido combatirlo, sino aspirar a ello, en todo caso.
Y a Cristo Rey nunca se le separa su sombra: Ebrard; que Ebrard es Secretario de Gobernación de la República Amorosa y no tiene trabajo; que ninguno de los funcionarios de Andrés Manuel lo tiene; que Andrés Manuel le dijo a su sombra, convencido, que sólo a través del arte y de la cultura se puede salvar al país y que por eso le encarga que haga un decreto público en el que se exhorte a los artistas del país a que escriban libros e historietas, que hagan telenovelas y documentales y que pinten, que sobre todo pinten encima de los murales del régimen antiguo los grandes logros que se vislumbran en el año cero. Y, que con eso, Cristo Rey, al igual que Stalin en 1932 hizo del Realismo Socialista la política artística a seguir, él, Andrés Manuel, sólo que en el año cero, promulgó el Idealismo Amoroso como la única corriente artística válida en la República. Y que con el Idealismo como política de Estado, le pidió a su sombra, Ebrard, que contratara a un muralista desconocido para que pintase encima de las obras de Orozco, Rivera y Siqueiros, los grandes logros de Benito Juárez y de Andrés Manuel López Obrador; que con eso editaría la historia; que ésta, entonces, terminaría en 1872, con la muerte de Juárez y continuaría en el año cero con el triunfo de la República amorosa y que el pueblo va a salvar al pueblo.
Ebrard contactó a un muralista de origen humilde proveniente de Macuspana, Tabasco y que se hacía llamar Francisco Chapa para que pintara La primera cena; en donde están, repito: San Martí Batres, San Alejandro Encinas, San Gerardo Fernández Noroña, Santa Elena Poniatowska, Santa Bertha Luján,  San Bernardo Bátiz, Andrés Manuel Cristo Rey, Marcelo Ebrard, San René Bejarano, Santa Dolores Padierna, San René Drucker, San Miguel Ángel Mancera, San Ricardo Monreal y Don Porfirio Muñoz Ledo; que el mural está en el Palacio de la República Amorosa entre las calles Juárez y Eje Central Andrés Manuel López Obrador; que por supuesto, Cristo Rey le iba a cambiar el nombre al eje central de la ciudad de México porque él ahora era el eje central de la República y porque esto significaba la ruptura con el PRD, con Cárdenas y con los Chuchos, y, además, posicionaba a Morena, así como alguna vez lo hizo PRI, como el único partido político dentro de la República Amorosa Mexicana.
Pero Francisco Chapa, antes de pintar La primera cena, se dedicó a pintar una serie de murales en Ciudad Universitaria y en el MUMAPO; que pintó La caída de la maestra en la Secretaría de Educación Pública, la cual es su más grande obra pese a no ser tan conocida; que coloreó la Estela de Luz y la renombró: la Estela del Amor. Que Francisco Chapa se dedicaba a pintar más que a ninguna otra cosa porque la pintura suponía el triunfo del anacronismo, de lo muy viejo, de lo que Cristo Rey intentaba rescatar: la idea del liberal de los años mil ochocientos; combinado esto con lo sublime del arte gráfico que incluye una bandera tricolor, doce apóstoles y un ungido; que todos ellos están en el Palacio de la República amorosa; que el pueblo va a salvar al pueblo; que es el año cero; que La primera cena es un mural que está en la pared derecha del Palacio de la República, y que esto no es ninguna coincidencia.  

El Paseo de la Nostalgia

Por Francesc Messeguer Lavín 


Tengo el privilegio -o el infortunio- de vivir muy cerca del Paseo de la Nostalgia. Soy testigo de sus idas y venidas; de sus centenares de coches: todos ellos vochos y chevys y combis, unos cuantos taxis y peceras; de su tianguis interminable de frutas y productos que se desprenden de la cultura de la tarjeta telefónica y el teléfono celular con chip; soy un casi habitante del Paseo de la Nostalgia y, que como digo, tengo el aparente privilegio de saberme como algo ajeno a él, pero el infortunio de querer pertenecerle en cada momento: conozco su verdadero nombre: Eje 6: Ángel Urraza: el Paseo de la Nostalgia.

No importa el sentido -¿acaso el tiempo?- en el que uno transita por el Paseo de la Nostalgia, pues uno siempre los ve: no hay nostalgia sin nada que nos la recuerde: carteles de color rojo con amarillo en ambos extremos y en ambas direcciones que dejan leer la consigna: "El cambio verdadero está por venir." La nostalgia, pues, son los carteles. Y, en ese sentido, el Paseo de la Nostalgia es el Paseo de los carteles; que como dije, son de color rojo y amarillo; que son los colores del comunismo, ese terrible fracaso de la utopía; que roja es la sangre de los héroes nacionales y que amarilla es la estrella del progreso que suponen el trabajo duro y la igualdad de clases. La propaganda en el Eje 6, es un elemento ubicuo que no deja de reflejar un intento de uniformidad -que no unidad- del partido político que la pagó a partir de su dinero, que es el dinero del gobierno, que es el dinero del IFE y que es el dinero del pueblo: que el pueblo va a salvar al pueblo; que del país se apoderó un mafia que nos controla y que nada le importa el pueblo; que se le desecha como a su propaganda a pesar de tener invadido, como lo demuestra la demografía, el eje 6, que como digo, es el Paseo de la Nostalgia. Cada cartel es una persona, un olvidado y se le desecha como tal. Pero al partido que deja leer en su propaganda que no lo dejan de controlar ciertos presupuestos de la reacción socialista hacia al régimen establecido: el uso del cartel como medio de comunicación directo que supone la tarea de agregar más y más personas a su causa; personas a las que se les convence a partir de la idea del líder providencial; del ídolo; de aquél que tiene la fuerza y el temple de enfrentarse al mal gobierno. En ese sentido, el convencido del cambio verdadero es un disidente político que sigue creyendo que la plaza pública -incluidos aquí los ejes viales y los mítines- es el espacio de opinión al que hay que enfocarse necesariamente. No es ninguna coincidencia, en este sentido, que el abanderado de dicho partido, Andrés Manuel López Obrador, haya optado en su momento y continúe con la idea de que la no será a partir del uso de medios de comunicación actuales -por llamarlos de alguna forma-, sino que en todo caso, recurrirá a prácticas de principio de siglo XX.

Sin embargo, esto no es ninguna coincidencia: Andrés Manuel es el ejemplo vivo de que la cultura de la nostalgia persiste: sus declaraciones referentes a la visita de John Biden; la similitud del escudo de Morena con el de la bandera nacional de mediados de los años mil ochocientos; sus constantes referencias a Juárez. Y, en ese sentido, no sorprenden en lo absoluto ciertas declaraciones y actitudes que el abanderado de izquierda pretende. Pero ése es otro tema.

El Paseo de la Nostalgia es, entonces, el paseo del futurismo impregnado de referencias a Benito Juárez pasando por el Realismo Socialista y la entrevista que Porfirio Díaz dio a James Creelman en 1908. Y, en ese sentido, supone lo más terrible del paso del tiempo: al pasado se olvida o se le supera, aunque generalmente, se le niega. ¿Qué pasa con los disidentes políticos que son los cárteles del Paseo de la Nostalgia al pasar el tiempo y al convertirse en papeles olvidados en un poste de luz? Es como si no hubieran existido nunca. Y en general ése es el estribillo de cualquier campaña política: el cambio y lo diferente, lo verdadero y la reconciliación; que al final sólo se traduce en una revolución que dejó todo igual. Acaso lo más terrible en una campaña electoral sea el sentimiento que, al verlo con el paso del tiempo, aterrizamos en un terreno espacial que no es el pasado pero tampoco es el futuro: es la nostalgia.

Casi al mismo momento que los cientos de carteles invaden al Paseo de la Nostalgia, llega al mundo la noticia de la muerte del líder norcoreano, Kim Jong-il y, con ello, sus imágenes: la simetría perfecta. La avenida por la que es llevada la carroza que transporta el cuerpo del difunto líder, es la del Paseo de la Nostalgia, en donde la muerte es quien más la transita.

FJML