En las aulas de clase,
principalmente en las universitarias, nunca pueden faltar las eternas,
pretenciosas y aburridas discusiones que se dan entre alumnos sobre determinado
tema. Son ese tipo de “debates” en los que no te interesa lo que se anda
discutiendo y si no cuentas con el celular, laptop o algún libro, el hacer
dibujitos (de preferencia obscenos) en tu libreta será la mejor opción. Al ver
el programa Sin Filtro sentí el mismo aburrimiento y desinterés que uno siente en
las discusiones pretensiosas de alumnos que creen tener la verdad absoluta y
que sólo saben escucharse a ellos mismos.
Incongruencia es lo que hay
alrededor de Sin Filtro. Consideras que Televisa es lo peor de lo peor, la
culpable de la mayoría de las desgracias del país y el gran enemigo a vencer.
¿Y que es lo que haces? Participas en un programa de esa misma empresa. El caso
de los panelistas de Sin Filtro es el claro ejemplo de quien se suma a un
movimiento solamente por el beneficio personal, aprovechando los reflectores,
por el a ver que saco de aquí, el a ver hasta donde puedo llegar. Nunca fue
porque hubo una ideología, una causa, un espíritu de lucha lo suficientemente
fuerte para hacer lo imposible en pos de lo que se supuestamente se está
peleando.
Durante el programa una
participante dijo que no había problema que Televisa apoyará a algún candidato
siempre y cuando lo dijera abiertamente. Lo mismo se puede aplicar con los
integrantes de Sin Filtro. Cada quien podrá tener sus proyectos personales,
pero si lo que querían desde el principio era aparecer en la pantalla que tanto
atacaste también haberlo dicho antes. Si tanto criticas a la caja idiotizadora
pues no aparezcas en ella. ¿O porque tu presencia en el medio que tanto criticaste
hará el cambio? En el programa se presentaron muchas buenas intenciones, ¿en
dónde quedó la diferencia con otros programas? Está más que claro que la
juventud del país no está representada en esa mesa. Ellos mismos lo dijeron.
Sólo se estaban representando a ellos mismos, incongruentemente después de
intentar justificar su participación en el programa con el argumento de que
estaban ahí para darle voz a los jóvenes.
Antonio Attolini podrá hablar muy
bonito, pero la mancha de la incongruencia ahí queda en un programa que siempre
estuvo más lleno de críticas que de un contenido mismo. Además de decirle al
Emperador que se encuentra desnudo, también hay que decirle a estos jóvenes
estudiantes que por más que intenten justificar su participación en Sin Filtro,
y por lo tanto en Televisa, la sombra de la incongruencia y falta de principios
quedará sobre ellos.
Televisa gana y los participantes
consiguen el desprestigio, principalmente Attolini. Lo único que le puedo
reconocer a Sin Filtro es que le haya quitado el espacio en ForoTv a un
periodista tan nefasto cómo lo es Ricardo Alemán. De ahí en fuera la gran
mayoría de los televidentes ya tuvimos la “bonditud” para ver el programa Sin
Filtro… sin que nos convenciera.




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