Powered By Blogger

jueves, 7 de junio de 2012

Andrés, el que sale debiendo cada vez.


Por Fernanda Sánchez
Fue el primer debate, fue Tercer Grado, es su intolerancia y su incapacidad de escuchar para generar un diálogo. No se vale Andrés Manuel. De balde la supervivencia en 6 años de  mandato como “presidente legítimo”. 

Uno supondría que tras enfrentar un proceso electoral fallido en el 2006 con el resultado adverso, llegaría a 2012 con un cassette nuevo, sin telarañas. Al menos sin resentimientos, porque... estamos en la era de la república amorosa, o ¿no?. No, ni república amorosa ni cassette nuevo. Mismo discurso, misma estrategia, que ya no sé hasta que punto sea estrategia; ayer 6 de Junio de 2012, volvió a manifestar desconocimiento hacia la institución que vigila el proceso electoral en desarrollo. Sigue siendo el mismo, el hombre que ya argumenta un fraude electoral y que muy probablemente ya esté planeando qué hacer el 2 de Julio si el resultado vuelve a ser adverso.

No lo ví con voluntad de escuchar, cayó fácilmente en el pobre juego de Televisa y sus panelistas que se mostraron huraños y displicentes a ejercer la profesión que varios ostentan: el periodismo; esa profesión cada vez más denigrada por personajes como Carlos Loret, que siendo un economista egresado del ITAM, se da el lujo de auto nombrarse “periodista”. Y ahí estuvo “El peje” que se deslindó de ser lagarto, pero que sus raíces emanan del PRI, del viejo PRI, que se jactó de respetar a Javier Sicilia, que payaseó de más y aseveró que no votar por él sería un masoquismo colectivo. 
¿Masoquismo? el que se está aplicando él, su participación ayer en el programa Tercer Grado, dejó muchísimas más dudas, que certezas y claro más ideales que realidades. Qué pena, Andrés Manuel. Tuvo la oportunidad de meterse en “casa ajena” y mandar un mensaje fuerte y contundente al electorado, pudo llamar a ejercer ciudadanía votando, y me quedé esperando esa retórica capaz de convencerme de otorgarle mi voto. Es más, ni siquiera ví algo que lo hiciera merecedor de mi voto. De verdad, impactante la pobreza reflejada en Tercer Grado, un programa televisivo de debate político, de dudosa manufactura, con un séquito de “perrodistas” exceptuando a Denise Maerker, y todavía peor un candidato a la presidencia de la república enfrascado en el pasado, con una medianía impresionante y demostrando que termina comprobando que lo que le choca, le checa. Criticó a Televisa por “sentirse dueños de la verdad” pero claro, el candidato de una paupérrima izquierda, trató de vendernos como verdaderas sus encuestas, sus datos y sus números. 
Sigo esperando la mejor versión de Andrés Manuel y espero por el bien de la elección, que aparezca en estos últimos días de campaña. 

0 comentarios:

Publicar un comentario